jueves 17 de febrero de 2011

Raíces tendones

Jugo que despiden sus brazos

Goteando encima del recuerdo del mapa microscópico de la hoja.

Raíces pulpo, blancas, internas

Cuerdas en los pies

Raíces papel, secantes, desteñidas.

Cubriesen el total de los frentes para inmovilizar

Sobre el algodón de dormir en el origen

La comodidad de olor a espacio sabido

Y el arte de la flor en su postura fetal.

miércoles 28 de abril de 2010

Si pudiera masticar mas lento, la comida no caería plomiza. Pero ella es así, todo lo hace repentinamente. Pega el golpe cuando nadie se lo espera, aunque no esté probado que alguien espere nada de ella. Detrás de la no exigencia particularmente femenina, sobrevivirá por convivir con personalidades desafiantes. Aventureras y estrategas. Las verán rodar por esta ciudad de la furia. Cortando retazos de historia jamás contadas. Luchando por ser. Quien no quisiera ser, aunque sea en la abstracción del silencio. Y si siendo muchas veces, dejara alguna de creer para saber.
Si pudiera hacer que las campanas del esófago dejasen de sonar, y temblar, el entorno sería más trasportable. Pero ella es así, siente escalofríos en el cuerpo cuando se acercan. Destapa el mundo buscando intensidad. Detrás de la cara arrugada, sobrevivirá por ver sonreír a un otro. La verán con una mochila grande, descalza, sin el traje. Alcanzando la moneda en el piso. Asquerosamente víctima de ninguna cosa. Quien quisiera volar, aunque sea sobre le río seco. Y si siendo repetidas veces, dejara de sorprenderse de la violencia para evitarla.
Si pudiera escuchar atentamente, sin que se le sobrepongan las palabras, el sentido dejaría de simplificarse en dos. Pero ella es así, no entiende que hay más que eso. Rompe el hielo de la copa con sinceridad destructiva. Detrás de lo que muestra no hay nada, porque no hay nada más. La verán con pocos amigos. A los que critica para quererlos. Quien quisiera renunciar a los materiales, aunque no se olviden de ellos. Y si siendo un mínimo animalito en el infinito, dejase de preguntar por que, la vuelta a casa sería confortable.

miércoles 7 de octubre de 2009

Tienes la columna torcida. ¿Qué te sostiene? Un impulso del que desconoces su naturaleza. Un movimiento perpetuo en busca de un sentido que no sabes si alcanzarás algún día. Estas inacabado. Por eso tú eres un asombro a evitar: el bicho raro que marca los comienzos. Viajas del mundo que abandonas al mundo que conquistas. Vives cada segundo en la frontera de un bosquejo de ficción. Al precio de destruir tu forma, la médula de tu columna torcida será la tinta de otra escritura. No ofrezcas todavía el asomo crujiente de las tres flores incoloras que empuñas a lo alto.

KAZBEK

martes 29 de septiembre de 2009

La estupidez se adueña de pequeñas almas, transparentes. Si en la puerta de la vida alguien me diera la bebida de la no pregunta, no entraría a la vida. Si es más inútil que la vida, entro en la fiesta de lo inútil. Baila con soltura la pregunta dentro de la inutilidad. Se vuelve atractiva, erótica, artista. Voy hacia ella, me llena de placer, me seduce con su mundo inútil. Se convierte en comida de los pobres. Que cuanto más se come más se quiere comer. Y cuando entendemos la muerte admiramos el infinito, paradójico. Ese revolcarse en el infinito, en la incertidumbre de apariencia interminablemente redonda, de no querer apretar el botón del paracaídas. La pregunta se zambulle en el agua y corre como niño de nuevo a la escalera del tobogán. Golpeada y con apuro de vivir otras vidas, también inútiles.

jueves 9 de julio de 2009

Puse pausa antes de comenzar y me retrasé. Mi memoria a corto plazo me hace olvidar si había algo detrás cuando golpeo la ventana.

No sé si hubo algo pero lo que escribo quizá sea la consecuencia de ese algo que olvidé, se va quedando quieto, quieto, muy quietito el mundo. Congelado. Feriado.

Algo se movía y no puedo recordar. Quiénes estaban vivos? O será que yo estaba quieto? Desperté justo ahora cuando todos dormían o tal vez morían. Al revés, como son las cosas! Tampoco recuerdo bien quien empezó primero. Dejá para otro día lo del tiempo interno, hay segundos que no son míos, se me van yendo. Segundos entre este y otros olvidos.

No hay algo que quiero esconder. No hay algo de otro ni de nadie. Irregularidades dispersas. Lo disuelto se desvanece de la mano hasta el ojo.

Y como explico esta equizofrenia naciente a los que necesitan ahorcar a una sola. Puedo doblegar mis deseos para que definitivamente uno no aniquile al otro. Abrazar, rodear para hacerlo estallar. Es mi perfecta fusión de no cansar al género no biológico con vicisitudes de regilla de mesada.

Y sin que importe si las cosas son o no son entonces, todo puede ser pero siempre en posibilidad, en potencia. Voy a asumir mi posibilidad y voy a (ser) eso, porque la posibilidad tambien es?

Quien debiera escribir torpemente

Estirando la hoja donde queden las letras apretadas

Cortando a cuchillo palabra por palabra

Tirar la cadena

Sentarse a un costado de la pena y tomar agua del pozo

Contaminada

Ya no hace falta conquistarnos.

Saliva por la frente

Diálogos usados. Miradas estratégicamente pobres

De reojo a mis pantalones ajustados

El encuentro mental en blanco y negro (mareado)

Olvidar un límite en el silencio

Subir todos los días al auto.

Darme un beso

Traer de afuera la comida a nuestra cama

Putear.

Quien debiera escribir torpemente

Sobre el arte particularmente real

De los agujeros de las hadas

De este estilo moderno del amar

Muy pocos indicios hasta llegar al grado cero

Cambios de ropa

Qué tengo de nuevo? viejas miserias

Buscar afuera

Buscar que?

Alguien debiera escribir torpemente

Sobre las quejas. Los no haber empezado

Estática estantería.

Con relaciones ordenadas en par, sin pelusas

No se lustran, ni se han lustrado en el pasado

Como niños grandes jugamos mal

Somos desprolijos, malolientes.

Mi premio a los obsesivos, que sabrán atravesar

Los caminos de los que torpemente

Llegaremos apurados a morir

Y lo implícito de repetir

Es el perfeccionar

Habrá que arriesgar la sorpresa del horror

Para escribir torpemente

Y un buen baño de música. Aparatos aparentes, simulando el cerebro. De donde viene la calma cuando se está por estallar? Latidos en aumento que no saben pertenecer. Nervios en tensión con dientes pegados. Y algo parecido al pasado que pica, y me rasco. Para que siga picando. Síntomas de contagio de personas desinteresadas en vivir. El remedio guardado en una cuna autista. El chicle masticado que puede a una importante velocidad perseguir incansable formas. Y en medio de este vaivén, la memoria vengativa que intenta desechar la inocencia. Frenado el caos, todas las cosas resultan ser una simple suma de circunstancias posibles. En acción las palabras son piedras. En silencio, siempre a des tiempo.

Y vuelvo a sentarme en el lugar de donde me he ido… quien sabe a donde… tal vez fui hacia mis años, un poco inventados, un poco colmados de permisos. Puede que haya sido protagonista de un conjunto de lástimas regaladas, o quizá nada de eso ocurrió allá afuera. Y de nuevo la idea de esencia manifestada solo por las ganas de que todo vuelva a su lugar, solo voluntad que se ahoga en un contexto. No hay necesidad de volver a un lugar si no existe resignación. Tampoco hay errores inscriptos en mi verdad, solo ineptitud de explicación. No, no hay generalidades como estas. Paradójico pero con semejante velocidad dialéctica como para creer que nos entendemos.

Suenan mas lindas las preocupaciones realistas, ajustadas a medidas humanas sino es como se perdieran en un enjambre misterioso al atravesar algún horizonte. Aun no se con que palabras quiero contar. Nadie me ha dado nada, como es busco? Invento? Encuentro? Y si todos nos pusiéramos de acuerdo más o menos, digo, en lo existencial, como para que no te hagan dudar. Pensaba que en una generación las ideas eran similares. Me equivoque. Pongamos a una señora que se encargue de poner una edad. No me pueden negar que no es motivante. A fin de año todos tienen un número nuevo y se puede ser grande y después chico o ser chico y de repente viejo.

Si extirpamos ciertos recuerdos pasaríamos a otra década tal vez, quien sabe. Quien sabe? Algunas nociones andan rondando, me imagino que me han dado algunas asociaciones para que juegue y me divierta. No me animo a decir libre asociación sospecho sobre esa palabra. La he sentido como certera los días en que me toca estar presente.

Otros días casi quesuceden solos.

No se sienten.

O los días malos que se filtran para desechar asociaciones pasadas. Una mentalidad que trae consigo genes terroristas.

Que días tan malos.

Que necesidad de quedar vacío, desnudo, tonto.

Y los otros que dicen: ustedes no saben vivir! Tienen razón. Y si por lo menos supiéramos contar. Sería otra la historia.

Justamente.

Esto también es vivir contestaba. Es vivir?

Pongámonos de acuerdo. Ya somos muchos.

La vida tendrá más versiones que personas, todos estaremos afectados por trastornos de personalidad múltiple en el mejor de los casos.

Y en verdad capaz que era eso lo que querían, que nos quedemos solos, lidiando con todos esos que somos.

O estoy diciendo algo que ya ocurrió? Fuimos y somos neuronas.

Excesiva perturbación de los dioses.

Me incline sobre gentes con manos abiertas para cruzar otros ríos, los abandoné. Temo a lo repentino y a lo incontrolable de mis propias pasiones.
Me pregunto mas allá de la explicación medica porque cuando uno recorre un cuerpo con el olfato, este va cambiando de olores? No hay nada como cuando la sensibilidad sale a tomar sol en un día de lluvia.

Que día tan especial, el viento arrastrando aquellos momentos, la lástima de tener que dormir. Me quedo un rato mas. Me paro, un cigarrillo y de nuevo a la habitación. Me olvido el vaso de agua. Me da miedo o frío. Aumento el poder de concentración. Ruidos inusualmente escuchados por la mañana. Dilato el recuerdo, se cierran las conclusiones. Cuestiones dadas pasadas amasadas hasta el cansancio. Más viento, parece que nunca va a acabar, como esta ansiedad surgida del perder. Sospechar que hay más placeres al menos lo demuestra el inconsciente mientras duermo. Pero no me quiero dormir. No me quiero morir. Vicios rondando como fantasmas de la juventud que se vuelan con este viento, desde donde aparecen personas, desde donde acuso sus ausencias. Me quedo un rato más. Me siento otra vez para esperar la mañana. Y si me dejaran de mirar? Ya no estoy aca. A donde me fui? Claro, también soy ausencia.


Considerando las distintas formas en que fui dependiendo de esta obsesión destructiva al fin y al cabo, no he dado con la medicina. Debería probar la alternativa aunque la razón no me lo permita. Sigo en búsqueda del equilibrio desequilibrando. Había creído encontrar algo, no era nada, había creído encontrar la nada, puta esto es el vacío.

viernes 19 de junio de 2009

Entre un riguroso observador y un obsesivo? La enfermedad. Y lo supe cuando ya dejabas actividades biológicas. Justifico el largo insomnio. La mínima comida. La eliminación del aseo. El evitar el habla. Matar el perro. Romper relojes. Dejar el sexo. Lo que no justifico es abandonar este juego.

Alerta a viernes con lluvia, no vale la pena ir aclarando cosas. Lo sobre-entendido.

Lo no dicho. Pero en-tendido. Puesto en ese lugar más arriba de lo que sabíamos

Las palabras estropean, el pelo mojado, la ropa arrugada.

Y los amores ideales están muertos. Como los muertos, no se equivocan. Las letras vivas que ensucian. La abstracción más atractiva, el silencio.

La piel de viejo arrugada por sinceridad. Por hablar y estropear-se. Por ver más cercana la muerte y matarse a palabras.

La plancha para la piel se llama olvido. Olvido quequizaestéescritoenelespaciodeunapalabrayotra

martes 5 de agosto de 2008

Si me permite daré mis mal nutridos argumentos sobre lo que aún no ha pasado ni ha de pasar. Fue que de alguna experiencia o sensación, evidentemente no soportable para el cuerpo, ha dejado huellas de una satisfactoria, alegre y hasta incomparable obsesión que sin dudas llevaría a cargo sobre mis espalda por la eternidad. Dos cosas que jamás ocurrirían, la obsesión con una profundidad igualmente mantenida y la eternidad; a no ser en la zona congelada de un texto de esta especie.
Sin embargo hay un punto interesante en estos enredos de imposibilidades concientes con las que se empuja el viento.
Me encuentro en condiciones de sospechar que en esas huellas hubo un estado ideal. Ese es el estado que extrañamos por las mañanas de diarios, almuerzos con pan, o madrugadas de alcohol caliente. Hablo de una chispa que se despertó, de quien sabe que neurona, poniendo en funcionamiento sentidos profundamente penetrables por objetos de los alrededores, desempolvando los restos de memoria para volver a ordenarla. Ese tipo de cosas señor que serían, en el caso de que existiesen prolongadamente, lo suficiente particulares y generalmente vacías de ley, no han acontecido realmente y tampoco estamos seguros de que vayan a pasar.
Ahora si debo disculparme por haber dejado escrito en este espacio algo que puede estar ocurriendo aquí mismo.

viernes 4 de julio de 2008

Y retomar la simpleza parece actual aunque no me hallo en palabras llanas, sin cruces simbólicos el ritmo del mundo se torna aburrido, aprovecho mis pasiones para sumar a estas hojas, señales de sensación suprema. Admito mi dependencia metafísica de la que sin ella solo nado en la confusión. Añoro el amor abstracto, la vida encerrada en ideas, las miradas encontradas y la música madre de recuerdos. Momentos de aguas y paisajes quietos, siento que todo lo he vivido aunque todo me quede por vivir, aunque solo me parezca a lo que busco y conserve la esperanza de que algún día pueda ser. Este circulo crece y ya parece volver a nacer. Todo vuelve de algún lado, de alguna seguridad encontrada con algún instinto, volvemos a pasar por acá. Porque a veces sin querer la vemos y ya estaba ahí.
Intentando explicar de que se trata la caída. Hoy percibo esa realidad y de esa realidad aceptada. No tengo más nervios continuos ni ansiedad de palabras que resultan tan airosas. Y las metáforas como conjunto de palabras que no se parecen a nada ni a nadie, puras pavadas, otra vez la anestesia, esa enfermedad crónica la que no sabemos que padecemos. No hay ni un rastro de locuras solo anécdotas. Romanticismo aplastado por no saber llegar a la cumbre sostenida. No logro quedarme en esa nota. Es cierto que luego baja a lo más grave para cerrar la obra. Y ahí se instala, hasta que la volvemos a escuchar, nos gusta, la oímos entera, se siente la armonía y no la queremos cambiar. Y a pesar de todo, la musa sobrevive, se recicla, ubica sobresaltos a su alrededor y claro que es amor. Ninguna otra cosa podría suceder.

sábado 1 de septiembre de 2007

¨Los períodos de transición que separan las consecutivas adaptaciones representan las zonas peligrosas del individuo, arriesgadas, precarias, dolorosas, misteriosas y fértiles, en las que, por un momento el aburrimiento de vivir es reemplazado por el sufrimiento de ser...¨ (Samuel Beckett)


Como poder pensar lo que había pensado cuando divisé en el pasado otras ideas que ya no pertenecían a este mío? Cuantas sogas he atado? Hasta cuando soportaré desechar coherencias?

Cuando ya no hay más allá, cuando se logra concebir en toda su amplitud la incapacidad de la pureza se empieza a crear mi mundo, sin ayudas aparentes, intentando trascender relaciones anteriores, personas, misterios, me pueblo de inútiles auto-discusiones, exijo vivencias absurdamente previstas y a su vez voy montando sobre la detestable eterna actitud de predecir, a un adulto destituido de porques.

Quien acaso es el que nos hace caer en semejante engaño? como si fuéramos algo más que un sistema impregnado de respuestas. Eso somos? No es lo mismo que no ser? respuestas disfrazadas de inherentes a un cuerpo. Determinadas por el espectro del azar? Más este ensayo pasaría a formar parte de infinitos esbozos.. algunos triunfantes por la belleza atribuida de millones de subjetividades consensuadas, otros in entendidos por jugar a vivir en otro tiempo, despreocupados de público, insistiendo sobre lo sido y lo por ser.

Mi respuesta general es esta anarquía sentimental que intentaba fundirse en un sistema. Pero parece que aun seguirá desechando coherencias. Y ahora tampoco soporta ser.. o no.

jueves 2 de agosto de 2007


Sobre las causas arbitrarias. Y en eso me quede pensando. No en lo que podría haber sido, sino en el facilismo mental por la obtención de una de ellas. Tener una no afina las cosas, o acaso no se puede vivir sin ellas ni con todas ?
Y esa falsa marea que se aparece cada tanto y se jacta de libre por tener los medios. Cuando serlo, es su abstracta perfección, sería justamente no tenerlos. Y hacia donde voy? Siempre hacia la dependencia de conceptos y encontrarme en lo que se escribe, que es en donde uno acostumbra a buscarse. Pero lo adictivo de ese acto.. (será el objetivo como pared que me devuelve la necesidad), es por la adicción misma. No hay objetivos en el mientras, ni intenciones que se reflejen en ellos. Solo medios autodestructivos para un fin, incierto aún. Y si el más temible de los medios es atravesado, detrás de la valla de hierro, espera sonriente y de brazos abiertos…la felicidad? Cuan susceptibles hemos sido al sacrificio, que aún lo conservamos mientras reímos por lo bajo de aquellos prehistóricos rituales exacerbados. Y la posterior frustración, al no haber nada del otro lado, es la que fabrica incrédulos apocalípticos o excelentes profesionales del bienestar después de la muerte. Bajo diferentes formas ambos personajes resucitan queriéndole dar sentido a la parte automática que se protege del miedo al vacío.
Y es de esto que las causas suscitan. Ante la insistente tarea casi inconsciente de la relación que creemos necesaria entre anteriores y posteriores cuestiones, se nos presenta una causa originaria y sobre ella vaya que apoyamos decisiones,
actos, hasta simples expresiones efusivas, además exigiendo ser interpretados cuando aún no lo somos, ni lo hemos sido, nosotros mismos.